lunes 9 de noviembre de 2009

Participación de la Sociedad Civil en el Ordenamiento Territorial

Título: Participación de la Sociedad Civil en el Ordenamiento Territorial.

Documento: http://www.digital.unal.edu.co/dspace/bitstream/10245/1463/1/desarr-terr.ppt

Autor(es): Duque-Escobar, Gonzalo y Torres Arango, Claudia, Profesores del Contexto CT&S en la U.N. de Colombia, y Miembros de la SMP de Manizales.

Creación: SMP Manizales, 07/ 11/ 2009.

Resumen:
Según la ley colombiana, los municipios deben orientar el proceso de planeación y ordenamiento territorial, con una visión de desarrollo sostenible. Los Planes de Desarrollo y Ordenamiento Territorial, deben ser el resultado de un proceso participativo, interinstitucional e interdisciplinario, de carácter permanente, y conducir a propuestas y acciones de desarrollo que sean antes que todo, instrumentos de Paz. Sólo mediante la participación comunitaria el ordenamiento territorial es una práctica simple y útil, con posibilidades de largo plazo. Las Sociedades de Mejoras Públicas, son organizaciones cívicas con funciones cosultivas y capacidad legal para la contratación. La Ley 1217 les da funciones a las SMP, como consultoras, aplicables al P de D y al POT.

Temas: Economía, Ciencias sociales, Educacion, Sociedad, Administración, Política, Medio ambiente.

Categorías: Civismo, Planeación, Ordenamiento Territorial, Plan de Desarrollo, Administración Pública, Desarrollo comunitario, Paz y Conflictos, Actores sociales.

miércoles 28 de octubre de 2009

Los filósofos de la educación. Reflexiones de los pedagogos colombianos















Fuente imágen: www.encuentos.com



Las falencias de la enseñanza motivaron a un grupo de investigadores a discutir soluciones para formar estudiantes afectivamente sanos. La soledad y el consumismo infantil, sus mayores preocupaciones.

Por: Mariana Suárez Rueda
El Espectador domingo 18 de octubre de 2009

En el país ideal, los niños y jóvenes saltarían de emoción cada vez que tuvieran que levantarse para ir a estudiar, tendrían largas charlas con sus padres sobre sus problemas y preocupaciones, aprenderían, además de conceptos, valores y herramientas para enfrentarse a la competitividad del mundo actual. Las armas y los cuchillos no se esconderían entre los lockers y las maletas, el acoso escolar sería un chiste de pasillo y la tecnología el mecanismo ideal para mantenerlos atentos durante las clases, al tiempo que desarrollan sus habilidades cognitivas.

Sin embargo, en Colombia la escuela está lejos de ser el lugar en el que los estudiantes, de la mano de sus maestros, reflexionen sobre la realidad y trabajen por construir una sociedad mejor que ésta en que viven. Aquí las aulas son el reflejo de la violencia y las agudas problemáticas sociales del país.

Preocupados porque el Estado está más pendiente de los resultados de las pruebas que miden la calidad educativa de los colegios y universidades, que de la formación intelectual y afectiva de los estudiantes, un grupo de reconocidos pedagogos, psicólogos y académicos, inmersos en el mundo de la educación, decidieron conformar una institución mediante la cual pudieran discutir y formular soluciones para que lo que se enseñe en la escuela realmente responda a las necesidades de los educandos.

Se trata de la Academia Colombiana de Pedagogía y Educación, una entidad que ya lleva cuatro años funcionando, pero que apenas ahora comienza a visibilizarse, gracias a los trabajos investigativos de sus miembros, entre los que se destaca el decano de la Facultad de Educación de la Universidad Javeriana, Rafael Campo, quien preside la organización. Todos los meses este grupo de activistas intelectuales se reúne para abordar los temas más álgidos y que más preocupan a padres y docentes: el aumento en el índice de suicidios, juveniles, la violencia escolar, las falencias en los sistemas e evaluación y el desencanto de los estudiantes por el colegio, entre otros.

Aunque sus discusiones resultan sumamente valiosas, pues algunos como Néstor Bravo están vinculados en proyectos de la Unesco, o como Andrés Gaitán, quien preside la Asociación Colombiana de Educación Preescolar, participan en la formulación de estrategias para la primera infancia, hasta ahora solamente han podido lanzar mensajes de alerta, pero los cambios de fondo en la educación del país aún no han podido realizarse, la academia todavía no tiene la fuerza suficiente para incidir en las políticas elaboradas por el Ministerio de Educación o en las concepciones de enseñanza de las instituciones privadas.

Sin embargo, su labor crítica ha comenzado a hacer mella y las voces de algunos de sus integrantes como la del psicólogo Miguel de Zubiría, obsesionado con el problema de la soledad y la depresión en niños jóvenes, cada mes se escuchan más en los medios de comunicación y los foros para padres.

Aunque este grupo de intelectuales sabe que tiene el reto de propender por una enseñanza enfocada en el estudiante como ser integral, también es consciente de que sólo de la mano de los padres, los docentes y los gobernante podrán realmente asegurar un cambio y contribuir a que las futuras generaciones sean más felices.

Niños cada vez más solos

Los miembros de la Academia Colombiana de Pedagogía reconocen que la composición de la familia ha cambiado y por eso hoy los niños están más solos que antes. En los estratos altos este grupo de pedagogos observa que las nanas y los conductores se han convertido en el modelo de los menores y la televisión y el computador en sus grandes compañeros. En los estratos bajos, la situación es diferente, pues las familias son más numerosas. Sin embargo, es la población más vulnerable a la violencia sexual, física y emocional.

¿Enemigos de la tecnología?
Hoy se está hablando de un nuevo concepto que pretende responder a la entrada de la tecnología en las aulas, la pedagogía tecnológica. Con esta noción se busca que los docentes adquieran herramientas para convertir a internet, los videojuegos y algunos software en elementos de enseñanza. El psicoanalista Guillermo Carvajal explica que el inconveniente de este fenómeno es el consumismo enfermizo que se ha apoderado de los menores. Cada vez los niños exigen más cosas, tienen que tener el último juguete o de lo contrario se frustran, lo que contribuye a que se formen como personas incapaces de tolerar los fracasos.

Agresividad en la escuela

Desafortunadamente, en nuestro país la escuela se ha convertido en el reflejo de lo que sucede en el ambiente sociocultural en el que vive el menor. Los integrantes de la Academia Colombiana de Pedagogía han podido detectar que la agresividad que genera la violencia de los videojuegos y la televisión, al igual que los fenómenos como el desplazamiento, las pandillas juveniles y las familias disfuncionales han exacerbado los niveles de excitación de niños y jóvenes volviéndolos más agresivos. Néstor Bravo, consultor de la Unesco, explica que a diferencia de nuestro país, en las naciones desarrolladas la escuela es un escenario de reflexión, en el que los niños se siente “a salvo” de los problemas que rodean su entorno familiar y social, y en donde los maestros los guían para construir una sociedad mejor a la que viven.

¿Infancia abandonada?

A pesar de los esfuerzos del Estado por desarrollar una política que responda a las necesidades de la primera infancia, para el pedagogo Giovanni IA Francesco no se ha hecho lo suficiente, “la mitad de la población del país no tiene acceso a la educación preescolar”. A esto se suma un preocupante fenómeno, los niños están aburridos en la escuela. Hay un divorcio entre la realidad que viven y los contenidos que les enseñan, pues lo que aprenden es de memoria y no para la vida. Por eso, advierte Francesco, es que cuando llegan a once grado están desesperados por obtener su diploma y entrar a la universidad, en donde confían que podrán aprender lo que necesitan para desenvolverse en la sociedad.

Lecciones para padres

Rafael Campo, decano de Educación de la Universidad Javeriana, cree que los padres deben preocuparse porque sus hijos desarrollen un proyecto de vida, una dimensión afectiva, ética y moral. Pero además, considera necesario que se recupere la espiritualidad en el interior de las familias, con el fin de fomentar la cultura ciudadana y lograr que los menores aprendan a convivir en sociedad. Es importante que los padres se comuniquen con sus niños, escuchen sus preocupaciones sin pretender convertirse en sus amigos y sin solucionarles sus problemas, de lo contrario lo que están haciendo es formar individuos inválidos intelectualmente, concluyó Campo.

Suicidio y depresión

En las generaciones pasadas la represión era un imperativo de la educación en las escuelas y los hogares. Hoy, esa tendencia es distinta y los menores gozan de exceso de libertad. Algunos lo tienen todo, pero en su interior se sienten solos, producto de la ausencia de sus padres, y otros padecen la crueldad de la violencia de sus progenitores y del ambiente en el que les tocó crecer. Lo cierto, según los miembros de Academia de Pedagogía, es que las nuevas generaciones son menos felices y más suicidas, la depresión y la soledad se han vuelto una constante en sus vidas y la única salida, según el psicólogo Manuel de Zubiría, es que los padres y la sociedad se unan para enfrentar el problema.

El origen de la Academia

En febrero de 2005, nació la Academia Colombiana de Pedagogía y Educación, una institución conformada por un reconocido grupo de investigadores y docentes que se reúnen mensualmente para discutir las problemáticas que giran en torno al aprendizaje y la enseñanza en nuestro país.

Se trata de un espacio de diálogo en el que se abordan problemas de la educación y las falencias de la labor de los maestros.

Actualmente, los miembros son: el psicólogo Miguel de Zubiría, experto en temas de depresión y suicidio; el psicoanalista de niños y adolescentes Guillermo Carvajal; el matemático Andrés Gaitán, presidente de la Asociación Colombiana de Educación Preescolar, el economista Francisco Cajiao, asesor del Ministerio de Educación; el biólogo Giovanni IA Francesco; el sicólogo Rafael Campo, decano de la facultad de Educación de la Universidad Javeriana; el docente Germán Pilonieta; el asesor de la Unesco Néstor Bravo y el investigador universitario Nelson López.

El aporte de las TIC a la Revolución Educativa

El aporte de las TIC a la Revolución Educativa, tema que Mineducación desarrollará en Andicom

Fuente: http://www.mineducacion.gov.co/cvn/1665/article-207033.html

Actualizado el 27 de Octubre de 2009




Los aportes en Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) de la política de Revolución Educativa serán el tema central de la participación del Ministerio de Educación Nacional en el Congreso de Telecomunicaciones ANDICOM 2009, que inicia este miércoles 28 y se extiende hasta el viernes 30 de octubre en el Centro de Convenciones Cartagena de Indias.

Con el fin de desarrollar este tema, el jefe de la Oficina de Tecnología, Javier Torres, dará una conferencia este jueves en el Foro Académico Central de la sesión de U-Life, dedicada a la tecnología orientada al bienestar viable y rentable. Esta charla podrá ser seguida por streaming a través de la página web del Ministerio (www.mineducacion.gov.co) y el Centro Virtual de Noticias CVN (www.mineducacion.gov.co/cvn) entre las 2:30 p.m. y las 4:00 p.m. Igualmente, la trasmisión general del evento está a cargo de la Red Académica Nacional de Alta Velocidad (RENATA).

A su vez, el Ministerio contara con un stand, ubicado en el pabellón de U-Life, en el que ofrecerá información sobre sus diferentes programas y servicios en TIC en el stand, entre ellos Conexión Total y Colombia Aprende. Conexión Total busca crear las condiciones de dotación y conexión necesarias para que todos los establecimientos educativos oficiales del país mejoren el acceso a la tecnología, con el fin de disminuir la desigualdad en el acceso a la tecnología.

En este espacio podrán conocer, además, los diferentes recursos, servicios y contenidos que el portal Colombia Aprende tiene a disposición de estudiantes y docentes de educación básica, media y superior, así como de investigadores y padres de familia.

¿Qué es Andicom?

Andicom es el encuentro anual del sector y la cita académica y de negocios más importante de las telecomunicaciones en la región. Este congreso le ofrece al sector un espacio abierto donde se comparten experiencias, se debate con reflexión y se facilita la toma de decisiones. Adicionalmente, brinda a los asistentes una completa actualización y prospectivas futuras sobre los temas más significativos de la tecnología, mercados, regulación y aspectos empresariales de las TIC; y fomenta la inversión, el dinamismo y la integración del sector.

Este año, el congreso tiene como tema central ¿Cuáles son las oportunidades para la industria de las TIC en la coyuntura económica? y se espera la asistencia de más de 2.700 participantes.

En este congreso participan gobierno, reguladores, operadores, proveedores de equipos y soluciones, inversionistas, consultores, industria, sector empresarial y financiero, comunidad académica y usuarios de las telecomunicaciones.

El aporte de las TIC a la Revolución Educativa, tema que se desarrollará en Andicom, Congreso andicom 2009, industria, TIC; tecnologías de la información y la comunicación, Ministerio de Educación Nacional,

lunes 19 de octubre de 2009

La Universidad en la encrucijada



Revista Consumer Eroski / Fundación Eroski. Octubre de 2009.

1- La Universidad en la encrucijada
2- Adiós a licenciaturas y diplomaturas
3- ¿Cuánto cuesta el primer año de universidad?
4- Respuestas a las preguntas más frecuentes sobre el proceso de Bolonia

Fuente:
http://revista.consumer.es/web/es/20091001/pdf/informe.pdf

El sistema universitario afronta el último curso previo a la obligatoria implantación del modelo inspirado en la Declaración de Bolonia con expectación, incertidumbre y ritmos diferentes de adecuación.

Con la selectividad ya aparcada en el cajón del olvido, los recién matriculados universitarios españoles acaban de estrenar su nueva condición. Ahora toca familiarizarse y adaptarse a un nuevo entorno y a un método educativo que en poco o en nada se parece al que conocían antes de pisar la facultad. Esta asignatura es este curso especialmente complicada porque es el propio sistema universitario el que se halla en pleno proceso de adecuación, en su caso al Espacio Europeo de Enseñanza Superior (EEES), identificado con la Declaración de Bolonia, que estableció sus pilares en 1999. Este año académico, al menos en teoría, será el último en el que conviva la oferta de diplomaturas y licenciaturas, llamadas a su extinción, y la de grados y másteres, de implantación obligatoria en el curso 2010-2011. Dudas, incertidumbre, polémica y expectación marcan a un sistema universitario en la encrucijada con un presente confuso y un futuro más abierto que nunca.

Las 75 universidades de nuestro país han fijado distintas estrategias en esta fase de transición. Las hay que ya cuentan con toda su oferta académica adaptada frente a otras que han optado por la cautela y han pospuesto la implantación de buena parte de las nuevas titulaciones hasta el último momento. Así se puede comprobar en la Guía Práctica de Universidades (www.universidades.consumer.es) que cada curso actualiza CONSUMER EROSKI. La IE Universidad (Segovia), la Universidad a Distancia de Madrid (UDIMA), la Universidad de Deusto, Mondragon Unibertsitatea y la zaragozana Universidad de San Jorge se perfilan como las más cumplidoras: toda su oferta educativa, de grado y postgrado, está ya adaptada a las directrices de Bolonia. En el otro extremo aparecen los centros que no ofertan aún ninguna titulación de grado (equivalente a licenciaturas y diplomaturas). Son ocho: Universidad Pontificia de Salamanca, Universidad Miguel Hernández de Elche, Universidad Pública del País Vasco (UPV-EHU), Universidad de Valladolid, Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, Universidad de Granada, Universidad de Alicante y la Universidad Católica de Ávila. Esta disparidad entre universidades adaptadas al marco europeo y las que no lo están deberá estar resuelta en el siguiente curso académico 2010-2011, fecha en la que el Proceso de Bolonia culmina y pasa a ser de obligado cumplimiento en todos los centros universitarios de nuestro país. Pero, ¿cómo afecta en la práctica este cambio a los recién matriculados universitarios? Y, ¿cómo lo hará a los futuros?

Adiós a licenciaturas y diplomaturas

A primera vista, la novedad más aparente de la entrada en vigor del nuevo modelo se encuentra en el cambio de denominación de los estudios superiores. Los universitarios ya no acabarán su formación como licenciados en Biología o diplomados en Educación Social. Pasarán a ser Graduados en Periodismo o en Química. Bolonia estructura todos los estudios universitarios de Europa en tres niveles consecutivos comunes: Grado, Máster y Doctorado. En el curso 2010-2011 no podrán ofertarse plazas de nuevo ingreso en primer curso para las titulaciones de Licenciado, Diplomado, Arquitecto, Ingeniero, Arquitecto Técnico e Ingeniero Técnico. No obstante, conviene recordar que los estudiantes que hayan obtenido sus títulos con anterioridad a la puesta en marcha del Plan de Bolonia no se verán afectados por esta nueva normativa. El Real Decreto de Ordenación de Enseñanzas Universitarias, aprobado en octubre del 2007, establece que los títulos universitarios oficiales obtenidos conforme a planes de estudios anteriores a la entrada en vigor del real decreto mantendrán todos sus efectos académicos y, en su caso, profesionales.

El precio del primer curso de una misma titulación puede ser hasta 30 veces más caro en función de la universidad elegida.

Por tanto, en este curso académico que acaba de empezar el estudiante se topa con una etapa de incertidumbre y de transición entre la universidad tal y como se conocía hasta ahora y una nueva que está por venir. La disyuntiva es matricularse en una carrera ya adaptada o no. Entre las principales ventajas, la de enfilar su formación hacia la senda que marcará un futuro más especializado y con un título homologado en Europa. Entre los inconvenientes, el de acceder a un sistema aún imperfecto e incompleto.

Todo apunta a que el mercado laboral, no sólo el nacional sino que también el del resto de la Unión Europea, demandará en los próximos años personas con un título expedido por una universidad en la que se hayan asumido y aplicado las directrices europeas. Precisamente, el énfasis en la adecuación de la oferta educativa a la demanda del sector productivo es uno de los mayores recelos que la adaptación al marco europeo ha suscitado entre algunos colectivos estudiantiles y grupos académicos de titulaciones con un número reducido de alumnos, que ven peligrar su continuidad. Por ello, lo han tachado de "mercantilización de las aulas", interpretación que las instituciones universitarias tildan de "enfoque desajustado".

Como mínimo, cuatro años de estudios

La reestructuración de las enseñanzas superiores se refleja también en su duración. Con el Proceso de Bolonia las carreras de tres años son ya cosa del pasado. Esto redunda en el aumento del tiempo de formación para algunas titulaciones, el descenso en otras e incluso su desaparición, al menos tal y como se identifican en el sistema tradicional.

El primer nivel de la enseñanza universitaria, el Grado, tiene una duración de 4 años, lo que equivale a la superación de 240 créditos europeos (ECTS). Y es que cambia también el concepto de crédito universitario tal y como lo conocemos ahora. En estos momentos, un crédito equivale a diez horas de clase tradicional. En cambio, por cada ECTS se contabilizan entre 25-30 horas. Esto no quiere decir que la carga de trabajo del estudiante sea mayor. Representa un cambio de modelo. En lugar de centrar el eje de evaluación y de conocimiento en la clase magistral, se enfoca hacia el trabajo personal del estudiante, al que se pretende dotar de mayor iniciativa y autonomía. El acento no se pone tanto en la enseñanza como en el aprendizaje. Por ello, junto con el tiempo que se pasa en el aula, se incluye el que se dedica fuera de ella: estudio, tutorías, trabajos, seminarios... Además, con esta nueva figura se pone fin a uno de los mayores problemas que el sistema encontraba para dar uniformidad, homogeneizar y homologar distintos títulos europeos.

Los estudios de grado -a los que se accede de la misma forma que hasta ahora: título de bachiller, o equivalente, y prueba de acceso a la universidad aprobada- tienen como finalidad dotar al estudiante de una formación esencial para el ejercicio de una actividad profesional. Para dar por finalizado el Grado, el universitario debe elaborar un trabajo de una extensión mínima de 6 créditos y máxima de 30, ya incluidos en los 240. Sin embargo, estudios como los de Arquitectura y Medicina, regulados por una directiva europea específica, precisan 300 créditos ECTS (5 cursos lectivos).

Cambios en máster y doctorado

Una vez que el estudiante concluye su Grado puede lanzarse a la búsqueda de empleo o bien puede continuar su formación cursando un postgrado, bautizado como máster, que complemente sus estudios. La principal novedad es el que los másteres, cuya duración será de uno o dos cursos (60 ó 120 créditos ECTS) según el plan de estudios, ya no serán títulos propios reconocidos únicamente por el centro que los imparte, sino que se convierten en una titulación oficial. Se dividen entre profesionales, que forma al estudiante para ejercer una profesión, o de investigación, paso previo para cursar el doctorado. Y es ahí, en el doctorado, donde se encuentra otra de las innovaciones de Bolonia. Un título de Máster se convertirá en requisito imprescindible para acceder al tercer nivel de los estudios universitarios y obtener el título de doctor. En concreto, se fijará en 300 créditos europeos, (240 del grado y 60 del Máster) el mínimo requerido para poder iniciar el doctorado.

¿Cuánto cuesta el primer año de universidad?

Septiembre y octubre son meses especialmente duros para la economía familiar. En pocas semanas se acumulan la resaca de las vacaciones, la compra de material escolar y el pago de matrículas escolares, que en el caso de las universitarias es notable. Además de ser importes que ya de por sí son considerables, las diferencias entre el desembolso exigido en el sistema público (mayoritario en nuestro país) y los centros privados pueden llegar a ser abismales. Y es que la matrícula del primer curso de una misma carrera universitaria en España puede costar hasta treinta veces más según la universidad en que se realice. Es el caso de la titulación de Arquitectura. En las Universidades de Málaga y Sevilla, el precio estimado ronda los 650 euros, mientras que en la IE de Segovia asciende a 18.000 euros.

Si se toma como referencia las tres titulaciones que según el Ministerio de Educación fueron las más demandas por los universitarios durante el curso pasado -Medicina, Enfermería y Magisterio en especialidad de Infantil- se observan notables variaciones. Así, mientras la media del importe que una universidad pública cobraría por matricularse en el primer curso de Medicina se sitúa, según los datos de Guía Práctica de Universidades, en los 800 euros, la inscripción en una universidad privada costaría, de media, 5.176 euros. Para los estudios de Enfermería sucede algo muy similar: la media de la tasa de matrícula de las universidades públicas españolas ronda los 850 euros mientras que la de las privadas se acerca a los 6.000 euros. Las diferencias se reducen, aunque no dejan de ser más que apreciables, en el primer curso de Magisterio Infantil. En la pública cuesta algo más de 900 euros y en la privada supera los 3.500.

No obstante, conviene no basar la elección ni en el coste de la matrícula ni en el carácter público o privado de la institución. El criterio se puede condensar en una palabra: calidad. Algo que no siempre va ligado al mayor o menor desembolso económico.

Respuestas a las preguntas más frecuentes sobre el proceso de Bolonia

Como cualquier otro cambio a gran escala o reforma estructural, el auspiciado por la Declaración de Bolonia ha generado suspicacias y dudas, focalizadas en un principio en sectores estudiantiles y académicos vinculados con titulaciones que ven peligrar su continuidad, en especial algunas filologías o disciplinas como Historia del Arte, pero que se han extendido a ámbitos más amplios. Estas son las respuestas que tanto las propias universidades como el Ministerio de Educación están dando a las preguntas más comunes que origina la adaptación al marco europeo:

¿Qué sucederá con la validez de los títulos actuales?

Los títulos actuales no perderán valor ni oficialidad frente a los adaptados. Sus competencias profesionales no cambiarán, aunque se modifique la estructura de las titulaciones y de los títulos. Así consta en el Real Decreto de Ordenación de Enseñanzas Universitarias, aprobado en octubre del 2007 y que fue el texto que fijó las bases para que las universidades españolas comenzaran a adaptar sus enseñanzas al nuevo Espacio Europeo de Educación Superior (EEES)

¿Afectará el Espacio Europeo de Educación Superior a los actuales estudiantes universitarios? ¿Será posible cambiarse de un curso del plan antiguo a un curso de Grado del Plan Bolonia?

Los estudiantes podrán continuar con el mismo plan de estudios con el que hayan iniciado su carrera. Por tanto, los universitarios actuales podrán acabar el plan de estudios que han empezado sin que ello conlleve ningún tipo de variación en su estructura, contenidos o desarrollo. En cualquier caso, los estudiantes que hayan comenzado estudios conforme a anteriores ordenaciones universitarias podrán también acceder a las nuevas enseñanzas previa admisión por la Universidad correspondiente, de acuerdo con lo establecido en el RD 1393/2007 y en la normativa de la propia Universidad.

¿Todos los Grados tendrán una duración de 4 años?

Lo cierto es que no todos los Grados durarán 4 años. Determinadas enseñanzas reguladas por directrices europeas deben contar con un número mayor de créditos. Titulaciones como Medicina (360 ECTS), Veterinaria (300 ECTS) y Arquitectura (300 ECTS + Trabajo de Fin de Grado) requieren un número superior de créditos por lo que se dilatan más en el tiempo.

¿Será preciso estudiar un Máster para acceder al mercado laboral?

En la mayoría de los casos no será así. La titulación de Grado permite obtener una preparación adecuada y suficiente para el ejercicio profesional. Aunque es cierto que existen másteres que son necesarios para habilitar al estudiante en el ejercicio de unas determinadas actividades profesionales reguladas en España. Son los casos de la abogacía, las ingenierías superiores y el profesorado de enseñanzas de secundaria.

¿Desaparecerán las becas y serán sustituidas por préstamos para financiar los estudios?

Bolonia no fija criterio alguno con respecto a las becas. Los préstamos- renta, creados ya en 2007, son un concepto diferente a ellas y lo más importante es que no van a sustituir a las becas actuales. Permiten al estudiante que no pueda solicitar una beca porque sobrepasa los umbrales de renta pagarse sus estudios de Máster, a interés cero devolviendo el préstamo cuando ya esté trabajando.

viernes 11 de septiembre de 2009

Disparad contra la Ilustración

10/09/09

RAFAEL ARGULLOL. “El País”, Madrid 07/09/2009 [elpais.com]




En los últimos tiempos, algunos de los mejores profesores abandonan precipitadamente la Universidad acogiéndose a jubilaciones anticipadas. Con pocas excepciones, las causas acaban concretándose en dos: el desinterés intelectual de los estudiantes y la progresiva asfixia burocrática de la vida universitaria. La mayoría de los profesores aludidos son gentes que en su juventud apostaron por aquel ideal humanista e ilustrado que aconsejaba recurrir a la educación para mejorar a la sociedad y que ahora se baten en retirada, abatidos algunos y otros aparentemente aliviados ante la perspectiva de buscar refugio en opciones menos utópicas.

El primero de los factores es objeto de numerosos comentarios desde hace dos o tres lustros. Un amigo lo resumía con contundencia al considerar que los estudiantes universitarios eran el grupo con menos interés cultural de nuestra sociedad, y eso explicaba que no leyeran la prensa escrita, a no ser que fuera gratuita, que no acudieran a libros ajenos a las bibliografías obligatorias o que no asistieran a conferencias si no eran premiadas con créditos útiles para aprobar cursos. Aunque podría matizarse la afirmación de mi amigo, en términos generales responde a una realidad antipática pero cierta, por más que todos los implicados en el circuito de la enseñanza reconozcan que no se trata de la mayor o menor inteligencia o sensibilidad de los universitarios actuales con respecto a generaciones precedentes, sino de otra cosa.

Esta "otra cosa" es lo que ha desgastado irreparablemente a los profesores que optan por marcharse a casa. Éstos no se han sentido ofendidos tanto por la ignorancia como por el desinterés. Es decir, lo degradante no ha sido comprobar que la mayoría de estudiantes desconocen el teorema de Pitágoras -como sucede- o ignoran si Cristo pertenece al Nuevo o al Antiguo Testamento -como también sucede-, sino advertir que esos desconocimientos no representaban problema alguno para los ignorantes, los cuales, adiestrados en la impunidad ante la ignorancia, no creían en absoluto en el peso favorable que el conocimiento podía aportar a sus futuras existencias.

Naturalmente, esto es lo descorazonador para los veteranos ilustrados, quienes, tras los ojos ausentes -más soñolientos que soñadores- de sus jóvenes pupilos, advierten la abulia general de la sociedad frente a las antiguas promesas de la sabiduría. Los cachorros se limitan a poner provocativamente en escena lo que les han transmitido sus mayores, y si éstos, arrodillados en el altar del novorriquismo y la codicia, han proclamado que lo importante es la utilidad, y no la verdad, ¿para qué preferir el conocimiento, que es un camino largo y complejo, al utilitarismo de laposesión inmediata? Sería pedir milagros creer que la generación estudiantil actual no estuviera contagiada del clima antiilustrado que domina nuestra época, bien perceptible en los foros públicos, sobre todo los políticos. Ni bien ni verdad ni belleza, las antiguallas ilustradas, sino únicamente uso: la vida es uso de lo que uno tiene a su alrededor.

Esta atmósfera antiilustrada ha penetrado con fuerza también en el organismo supuestamente ilustrado y, con frecuencia, anacrónico de la Universidad. Ahí podríamos identificar la otra causa del descontento de algunos de los profesores que optan por el retiro, originando, en el caso de los mejores, una auténtica sangría intelectual para la Universidad pública, cuyo coste social nadie está evaluando. A este respecto, la renovación universitaria ha sido sumamente contradictoria en estos últimos decenios. De un lado ha existido una notable voluntad de adaptación a las nuevas circunstancias históricas, con particular énfasis en ciertas tecnologías e investigaciones de vanguardia como la biogenética; de otro lado, sin embargo, las viejas castas universitarias, rancios restos feudales del pasado, han sido sustituidos por nuevas castas burocráticas, que predican una hipotética eficacia que muchas veces roza peligrosamente el desprecio por la vertiente científica y cultural de la Universidad. En los mejores casos, por consiguiente, los centros universitarios se aproximan al funcionamiento empresarial eficaz, y en los peores, a una suerte de academia de tramposos.

Lógicamente, ni unos ni otros resultan satisfactorios para el profesor que quería adaptar el credo ilustrado al presente. Si la Universidad pública se articula sólo con intereses empresariales, está condenada a aceptar la ley de la oferta y la demanda hasta extremos insoportables desde el punto de vista científico. Los estudios clásicos o las matemáticas nunca suscitarán demandas masivas ni estarán en condiciones de competir con las carreras más utilitarias. Pero el día en que el consumo de tecnología no suscite ya ninguna curiosidad por los principios teóricos que posibilitaron el desarrollo de la técnica y la Universidad se pliegue a esa evidencia, lo más coherente será rendirse definitivamente y olvidarse de que en algún momento existió algo parecido a un deseo de verdad.

Mientras esto no suceda, al menos definitivamente, el riesgo de una Universidad excesivamente burocratizada es el triunfo de los tramposos. No me refiero, desde luego, a los tramposos ventajistas que siempre ha habido, sino a los tramposos que caen en su propia trampa. La Universidad actual, con sus mecanismos de promoción y selectividad, parece invitar a la caída. En consecuencia, los jóvenes profesores, sin duda los mejor preparados de la historia reciente y los que hubiesen podido dar un giro prometedor a nuestra Universidad, se ven atrapados en una telaraña burocrática que ofrece pocas escapatorias. Los más honestos observan con desesperanza la superioridad de la astucia administrativa sobre la calidad científica e intentan hacer sus investigaciones y escribir sus libros a contracorriente, a espaldas casi del medio académico. Los oportunistas, en cambio, lo tienen más fácil: saben que su futura estabilidad depende de una buena lectura de los boletines oficiales, de una buena selección de revistas de impacto donde escribir artículos que casi nadie leerá y de un buen criterio para asumir los cargos adecuados en los momentos adecuados. Todo eso puntúa, aun a costa de alejar de la creación intelectual y de la búsqueda científica. Pero, ¿verdaderamente tiene alguna importancia esto último en la Universidad antiilustrada que muchos se empeñan en proclamar como moderna y eficaz?

Los veteranos profesores de formación humanista que últimamente abandonan las aulas creen que sí. Por eso se retiran. No obstante, es dudoso que su gesto tenga repercusión alguna. Para tenerla debería encontrar alguna resonancia en el entorno en que se produce. No es así. Nuestra Universidad, como nuestra escuela, es un mero reflejo. La sociedad en la que vivimos no sólo no tiene intención de compartir los ideales ilustrados, juzgados ilusorios e inservibles, sino que dispara contra ellos siempre que puede. Desde el escaño, desde la pantalla, desde el estudio, desde donde sea. El pensamiento ilustrado no ha demostrado que proporcionara la felicidad. Y esto se paga.


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11/09/09

LA SANGRÍA INTELECTUAL DE LA UNIVERSIDAD PÚBLICA



Por Gonzalo Duque-Escobar

Escribe por estos días en El País de España el filósofo y escritor español Rafael Argullol una nota titulada “Disparad contra la ilustración”, en la que llama la atención sobre el costo social que representa la transformación de la universidad pública a causa de la renovación universitaria: como consecuencia del “desprecio por la vertiente científica y cultural” habla de una “sangría intelectual” en estas instituciones, concebidas para cumplir una misión no confesional y con funciones propias del Estado que anteceden a las del gobierno de turno.

Por lo que ocurre en Colombia, donde aún encontramos quienes preferimos el camino largo y complejo para obtener como recompensa el conocimiento, como alternativa al utilitarismo de la posesión inmediata de la que habla Argullol, compartimos su tesis de que la política de estímulos económicos para la producción científica ha logrado fomentar en las universidades grupos académicos estériles conformados por doctores que se desempeñan a modo de mercenarios, para asegurarse la estabilidad o para producir puntos con consecuencias salariales: publican en revistas de impacto unos artículos que casi nadie lee, y hacen uso de su buen criterio buscando el momento oportuno para ocupar cargos burocráticos. Sobre ellos dice Argullol: “No me refiero, desde luego, a los tramposos ventajistas que siempre ha habido, sino a los tramposos que caen en su propia trampa”.

Lamentablemente, la clase dirigente muy preocupada por el crecimiento económico, poco atenta al desarrollo cultural seguirá pensando en la lógica del mercado antes que en las necesidades de un Estado socialmente responsable y ambientalmente sostenible. Y lo peor entonces, es que en un medio en el que la conciencia de la Nación no se ejerce desde la intelectualidad y en el que apenas se reconoce como interesante el humanismo, y donde no se sabe de la función social de los intelectuales y los humanistas y de la importancia del arte, los cambios y transformaciones no podrán dar una respuesta adecuada a las complejas problemáticas de una sociedad afectada por una profunda crisis de valores.

Estamos convencidos de que desde la ciencia sufriremos estas consecuencias, pero mantenemos la convicción de que podremos aportar en la dirección correcta. Y como decía el humanista, investigador y maestro Guillermo Páramo Rocha, Antropólogo, Profesor y ex Rector de la Universidad Nacional de Colombia: "si ésta cultura creó la Universidad y también creó la Empresa, es porque Universidad y Empresa no son la misma cosa".

Desde el OAM, Ed. Circular RAC 532.http://www.manizales.unal.edu.co/oam_manizales/

Imagen: http://www.artgerust.com

Sector rural, más pobreza y más indigencia



La República. Bogotá. 11-09-2009

José Félix Lafaurie

¿Cómo explicar que mientras en las ciudades el nivel de población en condición de pobreza esté alrededor de 40 por ciento, en el campo sea del 65 por ciento?

¿Cómo justificar que en las urbes la pobreza haya descendido 8,5 puntos porcentuales y en los campos sólo 4,1 puntos entre 2002 y 2008? ¿Dónde quedaron esos buenos crecimientos económicos que registró el país en el pasado quinquenio?


Pese a las buenas noticias a que nos tienen acostumbrados los hacedores de estadísticas, y que en esta oportunidad nos señalan que los colombianos amanecimos, por el arte de la metodología, menos pobres y menos indigentes, lo cierto es que detrás de los indicadores nacionales existe una realidad que no se puede ocultar: El nivel de pobreza en el campo se mantiene en niveles exorbitantes y la indigencia, lejos de reducirse, cada día aumenta.

Es la prueba fehaciente de que las políticas de desarrollo no han contribuido a cerrar la brecha social entre la ciudad y el campo. En 2002, la diferencia en la medición de pobreza era 21 puntos porcentuales y en 2008 era 25,4 puntos porcentuales, en tanto que la indigencia aumentó en ese mismo período 5,2 puntos porcentuales, al pasar de 27,4 por ciento a 32,6 por ciento (en las ciudades pasó de 40,3 por ciento a 30,7 por ciento).

En número de personas, de 11 millones que habitan el campo, 3,6 millones viven en condición de pobreza, es decir que sus ingresos no alcanzan para adquirir una canasta básica de bienes y servicios que tiene un costo de 270.000 pesos al mes por persona.

Otro número similar vive en condición de indigencia, lo que no permite acceder a una canasta cuyo costo es 117.000 pesos mensuales. El resto de personas, 3,8 millones, integra la población de ingresos medios y altos. Las cifras demuestran que las condiciones del campo son cada día más difíciles, como lo refleja la situación de muchos de nuestros ganaderos que a duras penas alcanzan a subsistir. Veamos:

De acuerdo con el censo que arroja el Programa Nacional de Erradicación de la Fiebre Aftosa, ejecutado por Fedegán, 82 por ciento de los ganaderos (401 mil) tiene menos de 50 animales por predio. Este numeroso grupo desarrolla una actividad de minifundio, en la que el sustento diario de muchas familias depende de los litros de leche que produzca.

El ingreso promedio para este grupo de ganaderos no pasa de 15.800 pesos al día (19 litros al día), con lo cual no logra reunir al mes un salario mínimo. Con este ingreso debe atender las obligaciones del hato y, al mismo tiempo, sostener la familia. Son, además, pequeños productores que carecen de servicios sociales, amén de su dispersión geográfica. ¿Qué se podría pensar de más de 232.668 productores que tienen menos de 10 animales y que en el mejor de los casos ordeña tres vacas para obtener en total 12 litros/día?

Las nuevas cifras de pobreza e indigencia advierten la insuficiencia de un modelo de desarrollo que habilita factores de iniquidad entre el sector productor y el sector transformador, como lo demuestra el reciente caso de la leche en el que los transformadores dejaron de recoger el producto, y la limitación de apoyos eficientes, como recursos financieros, lo cual explica en parte el deterioro de las condiciones sociales del campo. El sector agropecuario requiere más apoyo y más capital para hacer frente a su enorme responsabilidad de producir alimentos para el mercado interno y procurarse un lugar competitivo en el concierto internacional.

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viernes 4 de septiembre de 2009

RESTAURAR EL EQUILIBRIO DE LA BASE NATURAL DEL HÁBITAT PARA UN MEDIO AMBIENTE SANO


Por Gonzalo Duque-Escobar

Hace algunos días cuando pasábamos por Pasto para asistir al Primer Encuentro Internacional de Culturas Americanas, al preguntarle a uno de los niños de una escuela de la zona rural, miembro de una comparsa que se presentaba como guardianes del páramo, qué hacían ellos en su vereda, respondió: nosotros defendemos la quebrada.

Cuento esto porque esta respuesta me sigue causando una profunda inquietud. Aún más, ha movido los cimientos de mi formación académica, puesto que tras haber tenido el privilegio de formar ingenieros y construir conocimiento con los colegas en mi universidad, de lo que finalmente me estaba ocupando era de cómo defendernos de la quebrada, cuando por varios años intentamos avanzar en el desarrollo de una tecnología para el control de los torrentes de montaña y de la erosión hídrica, aplicada en nuestro medio ambiente tropical andino, en
Colombia.

Es que mientras nuestra ingeniería se ha preocupado por dar respuesta a los retos que imponen las amenazas naturales para el hábitat bajo la perspectiva de un modelo antropocéntrico, en la respuesta de este niño, uno de los guardianes del páramo, la propuesta de defender la naturaleza se enmarca en un profundo sentido biocéntrico, cuya invitación implícita en el objeto de trabajo colectivo invita a no luchar contra la naturaleza, sino a restaurarle su propio equilibrio.

Visto así, los eventos naturales propios de las temporadas invernales, como lo son las inundaciones súbitas y los movimientos en masa, son las consecuencias de un modelo de desarrollo urbano en el cual nuestra ciencia no puede construir un medio ambiente ecológicamente sano, mientras no comprenda que la base natural que soporta nuestro hábitat está siendo víctima de las amenazas surgidas de las acciones antrópicas inspiradas en una ciencia fragmentada y desnaturalizada.

Desde el OAM, Ed. Circular RAC 531http://www.manizales.unal.edu.co/oam_manizales/

Imagen: Páramo del Ruiz en http://www.mitreum.net/codazzi/imgs/030202f.jpg