viernes, 20 de agosto de 2010

GERMAN PUERTA NUEVO PRESIDENTE RAC 2010-2012.


Germán Puerta Restrepo


Apreciados amigos de la astronomía

Luego de un aplaudido balance de actividades relacionadas por el Presidente saliente José Roberto Vélez, del que se subrayan por su trascendencia entre más ejecutorias la internacionalización efectiva de la RAC y la vasta programación del IYA 2009 en Colombia, con centenar y medio de participantes ha concluido exitosamente en Medellín el pasado fin de semana la Asamblea Anual y el XI Encuentro Nacional de la Red de Astronomía de Colombia RAC 2010, gracias al compromiso de los antioqueños y al soporte del bello e interesante Parque Explora de Medellín.

Como resultado de la Asamblea, esta vez se ha elegido nuevo Presidente de la RAC por dos años al Economista Germán Puerta, quien por años ha sido uno de los astrónomos más reconocidos de Colombia gracias a su invaluable labor como divulgador de la Astronomía y al alcance de sus novedosas propuestas para la modernización del Planetario de Bogotá que comprenden además del tema instrumental una oferta de servicios de gran impacto para hacer del centro un referente de interés científico de orden internacional.

El inolvidable evento RAC de la capital de la montaña, ha sido posible gracias al apoyo de un equipo de jóvenes pertenecientes al Planetario de Medellín, al Parque Explora, al Programa de Astronomía de la Universidad de Antioquia y a la Sociedad Julio Garavito, liderados y coordinados desde la Sociedad Antioqueña de Astrónomos por nuestros compañeros de faena Jorge Zuluaga, Carlos Escobar, Pablo Cuartas, León Jaime Restrepo y William Lalinde.

Queda entonces en la agenda el Decimosegundo Encuentro RAC aprobado para el año entrante en Barrancabermeja a solicitud de nuestro Vicepresidente Ronals Chinchilla Vélez, y un Plan de Acción como el que siempre ha reclamado el Secretario de la RAC Marino Guarín, entre otras acciones que ya están en curso.

Desde el OAM, Gonzalo Duque-Escobar / Ed. RAC 576
http://www.manizales.unal.edu.co/oam_manizales

PD: Este enlace para los interesados en las memorias y fotos del Encuentro RAC 2010 que se darán de alta en los próximos días: http://saastronomia.org/rac2010
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martes, 17 de agosto de 2010

UNA URGENCIA DEL ORDENAMIENTO URBANO

Por Gonzalo Duque Escobar *

Uno de los temas de ciudad que requiere consideración en Manizales, es el ordenamiento territorial con perspectiva regional y visión de futuro, para hacer coherente su desarrollo urbano con las urgencias de la planificación en el escenario del Eje Cafetero y la apertura de los mercados. Para el efecto definamos nuestra capital como una urbe de tamaño intermedio, condición mediterránea, ubicada en el trópico andino, y conurbada en la ecorregión cafetera de Colombia donde la ciudad región incluye varios centros urbanos menores con fortalezas fundamentales.

En lo interno, el examen de nuestra ciudad supone partir de algunos presupuestos, entre los cuales señalo dos: que su zona industrial oriental debe valorarse por su posición con respecto a los medios de transporte ubicados al occidente, y que su zona residencial de excelencia castiga sus atributos estéticos y paisajísticos con el paisaje de chimeneas. Y en lo externo, que mientras la urgencia de las megalópolis (el caso Bogotá) es alcanzar la competitividad internacional y el manejo de problemáticas de gran escala, y la urgencia de los pequeños poblados articularse a un centro urbano de relevancia, la premura de las ciudades intermedias, pequeñas como Manizales y Pereira o grandes como Medellín y Cali, es llegar a conformar una ciudad región, lo que se logra entre centros urbanos cercanos y de similar relevancia que complementen sus economías.

Esto es, ahora cuando las funciones urbanas no sólo se dan dentro de la ciudad sino también en la región sobre la cual ella ejerce su influencia, Manizales debe resolver las graves deficiencias estructurales de su modelo urbano buscando ordenar el territorio, para fortalecer su vocación industrial y académica y sortear con acierto los impactos crecientes de las dinámicas que se van dando al ritmo de los hechos metropolitanos que la alcanzan, primero por la mayor proximidad suya a Pereira y Armenia gracias a la Autopista del Café, y mañana por la posición media del conjunto sobre el eje de desarrollo Cali-Medellín, gracias al avance de las autopistas en el Valle del Cauca y al brazo sur de las Autopistas de la Montaña que nos unirá con Medellín.

Ahora, cuando empieza a conurbarse el occidente del país, de conformidad con lo que señala la nueva planeación urbana para las ciudades intermedias estas capitales deben integrarse hacia adentro y hacia afuera, para no palidecer; y la forma de hacerlo es complementando sus economías para no sufrir procesos de vaciado causados al competir entre sí y ejercidos por las economías de los centros urbanos que ya se acercan: así las cosas, nuestras capitales cafeteras deberán fortalecerse en competencias diferentes y complementarias, como son: la industrial en Manizales y la comercial en Pereira, para sacar ventaja en el eje Cali-Medellín.

Ahora, si el futuro de Manizales pasa por el desarrollo de su sector industrial soportado en la articulación de actividades de investigación y desarrollo tecnológico con la academia y el SENA, igualmente la ciudad deberá crear condiciones excepcionales para los industriales orientando esfuerzos tributarios para los sectores productivos estratégicos más vulnerables, aprovechando ventajas culturales y naturales del territorio, como un Aerocafé grande que tenga “bancabilidad” por ser necesario para las industrias afines al carácter mediterráneo de nuestro territorio y la de nuestra condición de centro económico de Colombia, y corrigiendo los desaciertos de un ordenamiento territorial ambientalmente conflictivo donde la zona residencial más costosa de Manizales avanza sobre el paisaje contaminado propio de una zona industrial que ha tardado en emprender acciones encaminadas a la mayor competitividad donde impera la producción limpia.

En virtud de los retos propios de la apertura, la ANDI conoce las industrias que le generan a la ciudad mayores beneficios, los sectores amenazados por la competencia en virtud de su precario nivel tecnológico, y las empresas que deben emprender acciones ambientalmente vitales. Y en relación con el ordenamiento territorial, si bien la industria colombiana tiene un marcado carácter urbano de tipo mediterráneo como resultado de un proceso de industrialización endógena que quiso sustituir importaciones, y que las zonas destinadas a dicha actividad en Manizales no se protegieron de otros usos conflictivos del suelo que llegaron para acomodar las demás funciones urbanas, antes de buscar los nuevos escenarios urge resolver en el ordenamiento existente esta situación con herramientas de fondo, como en el caso de la cuenca de la quebrada Manizales para no perder en lo que tenemos construido, la única zona industrial apta de la ciudad y consecuente con su carácter.

[Ref: LA PATRIA, Manizales, 2010-08-16]
* http://www.galeon.com/gonzaloduquee

lunes, 2 de agosto de 2010

EL ESCENARIO PROACTIVO DE AEROCAFÉ

Por Gonzalo Duque-Escobar *

Permítanme estas consideraciones sobre el Aeropuerto del Café que se construye en Palestina, a 1350 m sobre el nivel del mar y equidistante entre Pereira y Manizales, donde los argumentos que daré sobre los beneficios del proyecto permitirán concluir que la obra debió financiarse con capital privado y estarán condicionados a que su pista logre extenderse hasta 3600 m de longitud. Si bien la inversión en infraestructura no es inflacionaria, debe establecerse que si el transporte aéreo competitivo termina siendo motor de desarrollo económico, contrariamente el transporte rural suele tener un efecto más profundo como catalizador de la pobreza.

Lo anterior para aclarar que las significativas bondades que mostraré de Aerocafé, no justifican que se haya optado por priorizar el gasto público en infraestructura productiva frente al que demandan las necesidades de desarrollo humano en la región; y segundo, para subrayar que, dado el impacto positivo sobre el empleo generado por puertos y aeropuertos, sin estos las ciudades mediterráneas como las del Eje Cafetero difícilmente pueden desarrollar su industria de valor agregado.

Posiblemente, el desafío que demanda la construcción de la obra en Palestina por la complejidad de los terraplenes donde se amerita la investigación geotécnica, y el mayor valor del proyecto que se obtuvo al actualizar sus costos después de varios años, son variables que seguirán gravitando hasta su desarrollo final dadas las dificultades que enfrenta el proyecto por no haberse consolidado entre los ciudadanos del Eje Cafetero una visión acorde a sus potencialidades. Aquí pesa la barrera que surge de la precaria identidad regional como factor que ha impedido su concertación entre los actores políticos y empresariales, y afectan las decisiones los modelos de planificación racional que desconocen las dinámicas urbanas que van consolidado la ciudad región, por lo que las acciones en materia de inversiones para el desarrollo exponen a estas capitales cafeteras que deberían complementar sus economías, a competir entre sí para ir palideciendo como consecuencia de fenómenos de vaciado interno, e incluso como efecto de hechos metropolitanos sobre el Eje Cafetero en su conjunto generados desde Cali y Medellín como nuevos escenarios que interactúan.

Como prueba de que la región cafetera no tiene competitividad aérea con los actuales aeropuertos, y de que una pista larga en Palestina es la clave, basta comparar los impactos del aeropuerto de Rionegro con los de Matecaña o Santa Ana: a pesar de las precarias condiciones asociadas a la nubosidad de esa región antioqueña, a su mayor altitud, y a una oferta ambiental más monótona que la nuestra, con el José María Córdoba en 2008 el metro cuadrado de tierra en Rionegro alcanza valores pico de $7 millones, se observan cultivos de flores inundando el valle de San Nicolás, en pocos lustros el entorno adquiere un notable desarrollo y el poblado del “Héroe de Ayacucho” crece hasta superar los 100 mil habitantes.

Y mientras en Colombia, donde la mayoría de aeródromos operan con la ciudad encima y sólo cumplen los aeropuertos de Cali y Barranquilla, entraría Aerocafé con ventajas cuando opere con pista larga, ofreciendo tarifas de pasajero y carga más competitivas, que las de Antioquia y Bogotá: un Jumbo que podrá despegar de Palestina con 112 mil libras, solamente levanta 75 mil libras en el aeropuerto de Rionegro. También, desde Aerocafé, por su ubicación de privilegio en el centro de Colombia, se podría establecer un centro de convergencias aéreas alterno a El Dorado, dada su limitación por los 2550 m de altitud, puesto que un Jumbo que sale de Bogotá “full carga” apenas levanta hasta 83 mil libras y además debe hacer escala para tomar combustible en Guayaquil o en Caracas.

Así las cosas, la propuesta es otra: reformulemos los instrumentos de desarrollo de los municipios vecinos para adecuarlos a los impactos de Aerocafé para incluir la reconversión de los procesos productivos, mediante la articulación del sector académico y empresarial para aprovechar las nuevas condiciones de desarrollo en agroindustria, flores, confecciones y artefactos de alto valor agregado, turismo y otros servicios. Por ejemplo, dadas las dinámicas asociadas a un seguro crecimiento urbano de Chinchiná, se deberá transformar su actual estructura de conglomerado urbano en ciudad intermedia, para convertirla en un escenario de oportunidades, pues en 25 años su población podría crecer en 50 mil habitantes, lo mismo que crecería Manizales.

[Ref: LA PATRIA, Manizales, 2010-07-30] * http://www.galeon.com/gonzaloduquee

lunes, 19 de julio de 2010

1810: LA INDEPENDENCIA, DOS SIGLOS DE LUCHA

Por José Fernando Ocampo T.

El movimiento de independencia de 1810 a 1819 nos liberó de la dominación colonial de España. Significó un cambio profundo de las instituciones, de la política y de la economía. Fue una auténtica revolución violenta. Fueron ejecutados grandes dirigentes por el dictador Morillo, murieron en el campo de batalla jóvenes promesas de la Nación, cayeron en la lucha miles de campesinos, indígenas y esclavos incorporados al ejército libertador. Nueve años de lucha, de batallas, de cárcel, de sufrimiento y de gloria. Y lo fue también de confrontación interna. No toda la población estaba a favor de la independencia. La alta nobleza criolla pro española, el alto clero, grandes terratenientes de concesiones realengas, se mantuvieron con el dominio español hasta el final. Y entre los grandes dirigentes de la revolución hubo división ideológica, desacuerdos tácticos, hasta guerra civil. Pero triunfó la constancia, el acuerdo, la persistencia y la visión de que había que liberarse de España. En medio del enfrentamiento interno predominó la unidad final que llevó al triunfo de la revolución.

No puede dudarse que se operó un cambio radical de la sociedad neogranadina. Feneció el régimen colonial. Acabó la dominación política. Se acabó el virreinato. Los virreyes y los administradores y los funcionarios que representaban a España tuvieron que salir. Y los habitantes de cada nueva nación pudieron escoger sus gobernantes y los pudieron cambiar y los pudieron juzgar. Así mismo tuvieron la capacidad de definir su economía, de organizar su producción, de tomar posesión de sus recursos naturales y de su riqueza. Y esto hay que decirlo, cualquiera haya sido su posterior desarrollo. Si no hubiera sido así, hubiera sido imposible poner las bases de un Estado-Nación. Las divisiones de la colonia no definían nacionalidad. Los límites no tenían carácter de nación. En el momento del grito de independencia surgieron distintas declaraciones y constituciones que denotaban la ausencia de cohesión nacional. Cartagena, Santa Marta, Antioquia, Chocó, Socorro, Casanare, Neiva, Mariquita, Pamplona y Tunja, se dieron juntas de gobierno independientes o constituciones propias, todas en lo que entonces se llamaba Nueva Granada. No sería fácil unirlas, cohesionarlas, integrarlas en una sola nación, hoy llamada Colombia.

Cambió la estructura del poder político. Se derrotó al Rey y a los Virreyes. Dejó de tener autoridad la monarquía extranjera. El pueblo se rebeló contra el rey que era el representante de Dios en la tierra. Su autoridad era divina. La transformación ideológica que significó que se derrumbara la concepción arraigada profundamente en la conciencia popular sobre el origen divino de la autoridad real tomó un siglo. Tuvo que surgir en el mundo la gigantesca obra iconoclasta de la Enciclopedia en Francia, y abrirse paso la revolución protestante en Norteamérica en la mente de los ideólogos y combatientes de la independencia de Estados Unidos, y rugir sobre el mundo las ideas de la Revolución Francesa con sus ideólogos y combatientes, y expandirse por las escuelas la teoría de la licitud del tiranicidio en la conciencia religiosa de la época que se enseñaba en el Colegio de San Bartolomé, para que los dirigentes dirigieran la revolución y el pueblo se atreviera a rebelarse contra el poder político de la monarquía y la jerarquía eclesiástica.

Quienes dirigieron la revolución fueron conscientes de que se imponía una transformación radical de la educación. Sin lograrla no podría reconstituirse un nuevo país. Apenas se iniciaba el gobierno independiente, el vicepresidente Santander, que reemplazaba a Bolívar mientras se desarrollaba la campaña del sur, introdujo la enseñanza del filósofo positivista Bentham para reemplazar la escolástica, entregarle al Estado el control educativo y formar los nuevos maestros laicos. Era lógico. Se había logrado el poder político con la derrota de la colonia, pero no se había consolidado el triunfo sobre las mentes del pueblo. En eso constituyó la genialidad de Santander. Y la luchó hasta su muerte.

La independencia nacional es soberanía. Y la soberanía democrática es la libre determinación de una nación para definir el carácter del Estado en sus constituciones y para escoger su sistema de gobierno sin interferencia extranjera. El movimiento de 1810 inició una larga lucha de diez años en Colombia y de casi quince en el resto de América Latina para lograrla y consolidarla. Después de dos siglos ese objetivo de la lucha de 1810 sigue vigente. En una lucha dos veces centenaria Colombia ha sufrido dos atentados directos contra su soberanía, el robo de Panamá de 1903 y la entrega de la bases militares que acaba de hacer el gobierno de Uribe a Estados Unidos. No importa cómo se disfracen. Hoy como hace dos siglos la lucha por la soberanía es objetivo prioritario de la defensa de la Nación.

JOSÉ FERNANDO OCAMPO T.

AMENAZA CLIMÁTICA EN EL TROPICO ANDINO

Gonzalo Duque-Escobar *

A pesar de los acuerdos internacionales legalmente obligatorios que buscan reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, las evidencias que deja el dramático deshielo de las cumbres nevadas de Colombia y las lluvias anticipadas de julio tras un verano prolongado para la región andina del país, permiten afirmar que definitivamente han resultado insuficientes las acciones para prevenir los efectos del calentamiento del planeta, fenómeno explicado con un 90% de certeza por la actividad humana, y en especial por el uso intensivo de los combustibles fósiles.

Pero lo grave de esta modificación del clima global que surge de un modelo de desarrollo éticamente perverso, donde se proponen investigaciones en ahorro energético y desarrollo de nuevas fuentes de energía, solo para no detener una máquina industrial que desperdicia recursos naturales para mantener un consumo desmedido, son las graves consecuencias resultantes sobre el medio ambiente. De ahí que, frente a la impotencia que se advierte para enfrentar las causas del problema, habrá que considerar fórmulas de adaptación más locales, a fin de mitigar las consecuencias de un fenómeno que se traduce en desastres naturales y mayor pobreza para pueblos enteros, como contrapartida a los apetitos del mercado. Si bien el papel del Estado y la austeridad como valor están de por medio, la preservación y extensión de los bosques, las prácticas agroforestales y silvopastoriles, y la mitigación de la vulnerabilidad del hábitat frente a amenazas como flujos de lodo, deslizamientos e inundaciones, hacen parte de esa adaptación.

Al subir la temperatura del planeta este siglo, entre 1,8º y 4º C de acuerdo a las características que presenten diferentes zonas, como consecuencia de la fusión de los glaciares también se incrementará el nivel medio de los océanos entre 18 y 59 centímetros dependiendo la cuantía de la gravimetría de cada lugar. Las cuantías esperadas para Colombia son del orden de +3º C en la Región Andina y de +4 ºC en nuestras regiones costeras y de la Orinoquia y la Amazonía; además de un incremento alto del nivel del mar en el Caribe. Estos valores estimados para un escenario moderado, que serán definitivos para la pérdida de los ecosistemas glaciares de la patria, y graves para nuestras ciudades costeras y ecosistemas del litoral Caribe, afectarán el territorio mediterráneo. En la región andina las condiciones para las zonas de vida cambiarán en unos 500 m hacia niveles de mayor altitud, generando conflictos entre el tamaño de los predios y la nueva aptitud del suelo: por ejemplo la actividad cafetera de estructura minifundista invadirá el escenario de las tierras templadas, y estas el de los bosques de niebla que emigrarán a las praderas de los actuales páramos.

Pero esto no es todo, también se modificará la temperatura de las aguas de los océanos, fenómeno que a su vez provocará una mayor inestabilidad en la dinámica de la atmósfera y por lo tanto el desequilibrio generalizado en la máquina atmosférica, cuyas turbulencias se expresarán con olas de calor causantes de extensas sequías y frecuentes huracanes y vendavales cuando arrecie El Niño, o con lluvias violentas de mayor intensidad y promedios históricos más altos, desencadenando riadas, inundaciones y deslizamientos en las temporadas de La Niña.

No siendo despreciable el impacto de los fenómenos climáticos exacerbados para el medio urbano colombiano, para dimensionar su perjuicio en el medio rural, esta puede ser una cadena típica de eventos: al arreciar las lluvias, se incrementarán las tasas de erosión de las laderas de fuerte pendiente, conforme avance la socavación de los torrentes, causando la sedimentación de ciénagas y demás humedales en los valles de salida de los ríos, valles que también resultarán inundados. Igualmente colapsará el transporte rural y con él la economía del campo, pues se reducirá la movilidad y conectividad de estas comunidades a causa de la destrucción de los escasos caminos de montaña, como por el anegamiento y destrucción de los carreteables en las zonas llanas. Y con la mayor turbulencia de las aguas del mar a causa de la carga en suspensión aportada por los ríos e incrementada por la erosión costera dado el mayor ímpetu del oleaje, se reducirá la eficiencia de la fotosíntesis marina y por lo tanto el potencial de pesca, e incluso el de las cosechas de las tierras de cultivo fertilizadas con menos guano proveído por las bandadas que encontrarán menos peces.

[Ref: LA PATRIA, Manizales, 2010-07-19] * http://www.galeon.com/gonzaloduquee

viernes, 4 de junio de 2010

GIRASOLES EMBLEMÁTICOS PARA LA PROBLEMÁTICA AMBIENTAL DE CALDAS

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Gonzalo Duque Escobar

Entre los temas ambientales emblemáticos para el departamento de Caldas y su capital Manizales, estas propuestas verdes:

1- Bosques para mitigar el impacto del calentamiento ambiental.

Urge avanzar en el ordenamiento de las cuencas del departamento y emprender las acciones más importantes asociadas a la regulación hídrica y pluviométrica para asegurar el suministro de agua potable y para la preservación de los ecosistemas. Esto supone mejorar notablemente la cobertura de bosques, la recuperación de humedales y fuentes de agua, el establecimiento de los corredores regionales de conectividad para la supervivencia de la biodiversidad, y el impulso al desarrollo e implementación del sistema regional de áreas protegidas y de interés ambiental, que se propone y avanza desde Corpocaldas.

2- La revolución educativa para la reconversión productiva rural.

Caldas es un territorio fundamentalmente rural, cuya problemática socioambiental urge del desarrollo educativo para hacer viable la reconversión productiva del sector agropecuario, orientada hacia modelos de producción limpia: la revolución verde que trajo el monocultivo del café, además de traer agroquímicos, fungicidas y pesticidas, expulsó a los campesinos hacia la ciudad porque sin escolaridad suficiente no pudieron asimilar los paquetes tecnológicos y financieros de la nueva caficultura: ellos dejaron de ser prósperos propietarios para pasar a enfilar los escenarios de pobreza e informalidad urbana.

3- El desarrollo de la identidad cultural para asegurar la sostenibilidad ambiental.

Caldas no es tan cafetero como se supone, por lo que se requiere resignificar y re-elaborar el conjunto de símbolos y valores del patrimonio que da soporte a la identidad de sus bioregiones: en la Alta Cordillera los símbolos de la identidad se relacionan con el pasillo, el páramo, el bahareque de tabla, el sombrero aguadeño y la ruana de San Félix; en el Magadalena Centro, con la navegación por el Magdalena, la Expedición Botánica, el rancho de hamacas y la subienda de nicuros, bagres y bocachicos; en Marmato, Supía y Riosucio, la cultura indígena de las comunidades Embera y Umbra, y la minería del oro con significativo aporte de las comunidades afrodescendientes: existe más novela y poesía en el oro que en el café. Finalmente, si bien las regiones se comparten con otros entes territoriales, también la zona cafetera, que va de Neira hasta el norte del valle

4- Recuperar el Magdalena.

Recuperar el Magdalena, para lo cual se debe reestructurar Cormagdalena, dado que esta entidad como empresa privada no tiene capacidad suficiente para desarrollar sus dos objetivos misionales: el primero, recuperar el río Magdalena, meta que no puede cumplir al no tener capacidad efectiva para recuperar su cuenca, y el segundo, restablecer la navegación por esta arteria fluvial de la Patria, lo que solo puede lograrse cuando se cumpla el primer objetivo. Es que Cormagadalena al no ser autoridad ambiental tampoco puede hacer nada diferente a muros y dragados, y por lo tanto requiere transformarse en autoridad ambiental para que tenga el carácter y la capacidad que le demanda su primer objetivo misional.

5- Salvar a Marmato.

Urge salvar a Marmato, un poblado de 1537 que se pretende borrar de plano al haber sido declarado en riesgo para trasladarlo a El Llano y dar paso a una explotación minera a cielo abierto y a gran escala en este lugar de interés histórico, cabecera de una población mayoritariamente negra e indígena y donde el patrimonio arquitectónico puede rescatarse dado que el riesgo puede ser mitigable con obras de estabilización que reduzcan efectivamente la amenaza geotécnica. Tras sacar el oro de la montaña en pocas décadas, su población culturalmente dedicada a la actividad minera desde épocas coloniales, tendrá que cambiar su actividad y de paso quedará sin pasado, sin presente y sin futuro.

6. Priorizar y descentralizar la infraestructura social para una ciudad amable.

Nuestra ciudad es hoy un escenario donde la pobreza y la informalidad abaten a la mayor parte de la población, donde existe una proporción significativa de indigentes que sobreviven y cosechan residuos en las diferentes texturas del medio urbano. Urge una respuesta estructural que se aleje de los modelos cartesianos de la planeación que propenden por el desarrollismo y orientan el gasto y la inversión de obras sin un enfoque social, para tomar la vía de una planeación participativa que propenda por el equipamiento social en salud, educación y cultura, basado en la descentralización de las funciones urbanas para incrementar la movilidad no motorizada y facilitar el uso racional y adecuado del suelo urbano, buscando satisfacer los requerimientos de la sociedad en su conjunto acercando los servicios a los sectores populares, para mejorar las relaciones entre calidad ambiental, densidad urbana, movilidad, acceso a los recursos y posibilidades de desarrollo.

Manizales, Junio 3 de 2010.

lunes, 17 de mayo de 2010

EN EL DÍA INTERNACIONAL DE LA BIODIVERSIDAD



Por Gonzalo Duque-Escobar

Este 22 de mayo de 2010 se ha de conmemorar el Día Internacional de la Biodiversidad, un espacio que invita a sumarnos como país a un proyecto global importante para promover la comprensión pública de la Biodiversidad y su relación con la sociedad e importancia para el desarrollo sostenible: Colombia como país biodiverso, debe comprender el valor incalculable y estratégico de nuestro recurso genético, ecológico y biogeográfico, dado que en términos de biota estamos considerados como uno de los países más ricos del planeta, gracias a un mega-patrimonio natural que por su nivel de endemismo y de concentración de especies, apenas resulta sobrepasado por Brasil, país cuyo territorio es más extenso.
Este asunto que tiene singular importancia cuando la Asamblea General de las Naciones Unidas ha proclamó Año Internacional de la Diversidad Biológica en 2010, para buscar la atención internacional al problema de la pérdida continua de la biodiversidad, toma mayor relevancia si se considera que globalmente sufrimos el impacto asociado a la sobreexplotación de los recursos naturales como consecuencia de un creciente y desmedido consumo con el cual se impulsa, no solo a la destrucción de ecosistemas para la expansión y contaminación del medio paranatural, sino también al desequilibrio ecológico causado por acciones directas e indirectas de naturaleza antrópica, entre las que estaría la fatal componente humana del calentamiento global.
Que ese día por lo menos empecemos a formularnos preguntas sobre el significado, la importancia y el alcance del término biodiversidad, sobre sus orígenes y sobre las causas y consecuencias de la perdida de especies, de genes y de ecosistemas; pero también sobre las acciones urgentes inspiradas en un nuevo modelo de carácter biocéntrico que logre revertir, entre otros factores, la tendencia progresiva que ha surgido de un enfoque antropocéntrico, francamente equivocado y reduccionista, del desarrollo. Y para nuestro caso, posiblemente, si la fragilidad de nuestro medio biótico natural se relaciona, entre otros, con la falta de capacidad institucional, entonces cabría proponer desde este espacio: redefinir la jurisdicción de las corporaciones autónomas a partir de ecoregiones, y no de departamentos por ejemplo, para facilitar una mejor administración y eficaz gestión de la autoridad ambiental en Colombia.

Desde el OAM, Ed. Circular RAC 563 Mayo-2010
http://www.manizales.unal.edu.co/oam_manizales
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Imagen en: www.bichoscolombia.com